martes, 4 de noviembre de 2008

Difícil pedirle a la luna que borre tu sonrisa de mi mente
Imposible que el mar borre las huellas de tus besos de repente
Sincero es decir que no puedo sacarte de mi mente
Y que sin tus caricias me pierdo fácilmente en un instante
Los que no comprenden dirán que soy un demente
Pero esto es parte de la secuela que me dejo el amarte