Con una lágrima de fe sobre tu piel,
olvidé la grieta que dejó tu amor,
pero ese instinto taurino de tu ser,
me obligó a azotarte tiernamente.
Sin dolor no te haces feliz,
sin dolor no te haces feliz,
sin amor; no sufres más
Toda esa noche provocaste ver en mi,
lo que a nadie muestro en la intimidad,
pero ese tipo de mirada que hay en ti,
me obligo a matarte lentamente.
Sin dolor no te haces feliz
sin dolor no te haces feliz;
sin amor,no sufres más.