sábado, 20 de diciembre de 2008

Estoy feliz de tenerte conmigo, y ya no me importa cuantos quieran venir a tratar de separarnos, creí que después de todo esto que pasó las cosas iban a cambiar, no me equivoqué, porque cambiaron y mucho, lo que los demás no saben es que cambiaron para bien. Ahora que lo pienso, ya no importa lo que digan o hablen los demás, sé que es un juego y yo no sé jugar,sé que vos tampoco. Nunca van a lograr lo que quieren, no conocemos las reglas ni las vamos a conocer, porque nosotros creamos nuestro propio juego, ese que nadie conoce, ese que nunca termina, que no tiene fin. Tal vez es envidia, o simplemente ganas de molestar, porque piensan que es divertido. Por ahí no se dan cuenta que nadie nos puede vencer, no se dan cuenta que somos mucho más fuertes que toda la mentira y los inventos, que somos uno.