Ya nada es igual, quiera o no, me tengo que dar cuenta que nuestro destino (nuestro destino, sinceramente, no sé como es.) pero lo que si se, es que no es acá. Ya no sé que pensar ni que hacer, eso que era todo... ahora es nada. Si, la vida te hace chocar contra una pared, y como soy ser humano, me choco, me levanto, me choco y me vuelvo a levantar.
Perdón por hacerte tanto daño, nada fue con intención pero tengo que entender que no es nuestro momento. Tal vez, por miedo a perderte hacía todo lo que hacía, pero el echo ya esta consumado y vos vas hacia una punta y yo para el lado contrario.
Hubiese sido hermoso poder haber compartido miles de momentos más, reírnos juntos, distraernos y que me alejes, con una simple sonrisa, de este mundo que me rodea (como hiciste siempre) pero ya es tarde. Perdona por herirte pero quiero que sepas que yo estoy igual que vos, no sé si peor... yo no soy nadie para decir eso pero estoy muy destruido.
No sé si nuestro destino va a volver a unirse en algún tiempo lejano o cercano, desearía que... desearía que... que lo diga el viento.
Antes de irme quiero que sepas esto (algo que me dijo alguien cercano a mi). "Eres fuerte y valiente y podrás superar este trance. Hemos compartido momentos preciosos y has hecho que mi vida... has sido mi vida. No tengo nada de lo que arrepentirme. Pero yo sólo soy un capítulo de tu vida, y habrá muchos más. Conserva nuestros maravillosos recuerdos, pero, por favor, no tengas miedo de crear otros distintos. Gracias por hacerme el honor de ser mi primer amor. Por todo, te quedo eternamente agradecido. Quiero que sepas que siempre que me necesites estaré contigo. Te amaré siempre.
Yo, sé que tú me amas. No necesitas mis pertenencias para acordarte de mí, no necesitas conservarlas como prueba de que he existido o de que aún existo en tu mente. No necesitas ponerte una remera mía para sentirme cerca de ti; ya estoy ahí... estrechándote siempre entre mis brazos.
No tengas miedo de volver a enamorarte. Abre tu corazón y síguelo adonde te lleve... y recuerda, apunta a la Luna... apunta a la Luna y, si fallas, al menos estarás entre las estrellas. Siempre te amaré"
Ya no tengo más nada que perder, ¿Qué preocupación tengo? Claramente, ninguna. El destino me dirá cual es mi lugar, y si el no lo decide, se lo dejaré al viento ese trabajo, yo ya no me ocupo de nada. Si la vida quiere que sufra, que así sea. Nunca creí en nadie, tampoco lo voy a hacer ahora, y me quedo demostrado que la vida es así, por mas dura que sea, te tienes que levantar y seguir, sin mirar atrás.
Deja atrás el pasado, vive el presenta y piensa en el futuro, me dijo un amigo. Yo sin dudarlo le respondí: Mi futuro ya no tiene importancia, mi pasado fue lo mejor de mi vida y para lo que me depara el presente, prefiero tirarme al piso y soñar, entrar en un pasaje eterno y jamás despertar. Ya de nada sirve pensar en las idas y vueltas de la vida, que el simple camino de la gloria y el dolor sean los guías de mi camino, y que si la ayuda divina de un ser amado llega, que sea para siempre.
Ya no necesito caricias de trapos y besos de papel. Ya estoy acostumbrado a la soledad. Ya nada queda.
Después de escribir esto él se enjuagó las lágrimas del rostro (las lágrimas se habían convertido en un rasgo muy habitual en su rostro durante los últimos días) y con esto, me despido de acá...